
Historias de la Ciudad de Nueva York
Un diario personal, banal y ecléctico de mi vida en NYC
Navidades 2007
(Para Caty * & Lina)
Ya saben, yo no soy tan-tan-tan navideña, solo disfruto de algunas cositas de esta época, algunas relacionadas con la comida y otras con las ilusiones de Eu, pero estas navidades tienen un detalle especial: después de mas de 10 años sin hacerlo pasaré la navidad y el año nuevo con mi madre, quien es bastante mas navideña que yo y que viene a visitarnos. Por esto estoy un poquito menos Grinch que de costumbre y para orgullo de Jacq (no te emociones que tampoco soy Rudolph, the red nosed reindeer) tengo UNA LISTA navideña!!!. Aquí va:
◙ Hacer hallacas, poquitas, yo puedo vivir sin ellas sin ningún trauma pero me alegro haber decidido hacerlas, conseguir todos los ingredientes ha sido un viaje de barrio en barrio muy-muy divertido. También voy a hacer pan de jamón, quería hacer dulce de lechosa pero no la he conseguido verde, Grrrrrrrr(inch)!
◙ Ir al espectáculo navideño del Radio City (ohmm-ohmm madre hay una sola) y para completar con cosas que me gustan mas al Big Apple Circus y a ver una opera (en NYC parte de la temporada coincide con la navidad) este año voy a ver Iphigénie en Tauride, con Placido Domíngo.
◙ Ir a patinar al Central Park y a Bryant Park (ni pensarlo, ni loca en el Rockefeller Center), este año esquiar quedara para enero, no creo que sea un plan muy divertido para mi mamá, pero ir a vernos patinar un par de horas seguro que si, sobre todo a mi.
◙ Ir a la tienda de productos españoles del Soho a comprar turrones, pastelitos de gloria, pan de Cádiz, mazapanes y polvorones.
◙ Hacer una gingerbread house, nunca se me había pasado por la cabeza hacer una, pero ver aparecer a Eu con todos los moldes que compró en la feria navideña de su colegio me obliga sentimentalmente a hacerla (ohmm-ohmm madre hay una sola, ahora hacia la otra dirección).
◙ Poner unos pinitos (sembrados) con lucecitas a cada lado de la chimenea, también los regalitos, los de aquí y los que llegan de Caracas.
◙ Llevar a mi mamá a Brooklyn a ver las casas decoradas para que vea lo que es espíritu navideño de verdad, a Queens a comer en la calle que tiene muchos restaurantes y tiendas marroquíes y al Zoo del Bronx de noche a ver los animales de luces.
Seguro que se presentan más planes navideños, es inevitable.
Espero sobrevivir.
* un día de estos voy a contar las muchas navidades que pase con Caty cuando éramos pequeñas, fueron las mejores.

Ver el maratón siempre es divertido.
Hoy lo vi casi en la meta, en la milla 26.
Pero lo mejor de hoy fue el encuentro con mis amigos de blog Sylvie y Merak (y sus amigos) después de la carrera. Campeones y encantadores!
(la foto no se es muy nítida porque la tome con mi teléfono)
Y que conste que me dio vergüenza fotografiar a las cajeras de la farmacia de mi vecindario, todas señoras mayores, que estaban vestidas de abejas.

Caracas I
La naturaleza
El humor
Estaba totalmente desacostumbrada del humor caraqueño, eso que un señor le grite a otro de pelo blanco en plena calle “epa cabeza de shampoo, enjuágate ese pelo” y que ambos (y yo también) se mueran de la risa o que caminando por el centro de la ciudad un muchacho con una caretilla me haya cantado en mi espalda “mi amor mueve la colibiris-biris-biris” son cosas que jamás me pasarian andando por la 5º Avenida. Tampoco nunca vería un cartel asi:
Los afectos
(sin palabras)
Por mi desorden fotográfico algunas personas muy queridas no están en el collage pero SI en mi corazón. Ellos lo saben
La Comida
Arepas-empanadas-cachapas-tequeños-todoslosquesosblancos-chicha-papelonconlimon-mangos-mamones-cirueladehuesito-nisperos-cachitos-cafébuenoencualquieresquina-batidosdetodoslossabores-merengones-natilla-tortadequesocriollo. Me atiborre de todo lo que me gusta.
Fui a los restaurantes "mas cool de la ciudad” (o por lo menos eso me dijeron): Lola - Shayará - IlGrillo - Yantar - Chiru - Mándalas - Coma -. Comí bien en algunos pero no tanto como en la casa de mis amigos.
Como lo hago en todas las ciudades que visito fui al mercado (en este caso al de Chacao)
Y me sorprendi cuando me di cuenta que los perros calientes caraqueños ya no me gustaban tanto como los neoyorquinos. Lo tome como un señal.

Seguiré contando
Las cataratas son bellas pero no las mejores que he visto, para mi las más lindas están aquí y aquí.
El paseo en el barquito que te lleva hasta la propia caída del agua es muy divertido, obviamente a pesar del impermeable uno sale como recién duchado pero esa es la gracia del asunto.
Lo terrible es que un ambiente natural tan bello este rodeado por una ciudad horripilante - para mi -, una especie de mini Las Vegas, llena de restaurantes malos, casinos y tiendas turísticas, (esto es del lado canadiense porque en el lado norteamericano lo que hay es un parque).
Sentí de cerca lo que me imagino es un hueco negro en el universo, claro este era blanco y con sonido.
Me encantó Niagara On the Lake, una pequeña ciudad vinícola que esta a unos 30 kilómetros de la cascada (del lado Canadiense), aquí es uno de los pocos lugares del mundo en donde se produce Ice Wine, un vino dulce que se hace a partir de la uva cosechada congelada en enero (en pleno invierno) y de donde se extrae -en promedio- una gota de liquido por uva, es un vino dulce pero con gran acidez, yo lo tomo para acompañar quesos fuertes. La ciudad también tiene una farmacia antigua que es una belleza, algunas tiendas de gastronomía (me hice de un botín aquí), restaurantes bonitos y buenos, flores y banquitos para descansar. Vale la pena quedarse en este pueblo y visitar las cataratas desde aqui.
Pero lo mejor es que todo pero todo tenia mi …………..
Me voy a Venezuela unos días, escribo a mi vuelta.
Thinking Blogger Award
(Versión Libre)

Lo voy a decir:
NO ME GUSTA HARRY POTTER
me parece una historia aburridísima y sobretodo me cansa la locura colectiva mundial que se desata cada vez que sale un libro: reservas adelantadas, robo de manuscritos, publicación en Internet de capítulos falsos, envíos anticipados por algún distribuidor que no cumple las reglas, protestas de la comunidad judía porque el lanzamiento coincide con el sabbath, mas de un millón de libros pre-vendidos en Amazon con la garantia que todos seran despachados el sábado – entre ellos el de Eu que no se escapa de la fiebre “potteriana” –
Todo es como demasiado.
La semana pasada mi casa fue un desfile de amigos de Eu contando días, horas y minutos para el estreno de la película y a pesar que todos entran en cólera conmigo porque confundo a Voldemort con Dumbledore (parece que eso es una ofensa mortal en los hardcore fans), me convencieron que los llevara a el cine el mismo día del estreno, para mi fueron 2 horas de sueño placentero.
Y esta semana la historia se repitió, niños emocionados queriendo que el tiempo pase muy rápido y suplicándome que los llevara hoy a la medianoche a la fiesta de lanzamiento del libro en Borders porque como me dijo uno "ellos deben participar en la discusión de si Snape es “friend or foe” (¿?). Sé que en este caso a no voy a poder dormir pero sobrevivire.
(A pesar del tedio que me produce HP, debo reconocerle el mérito de haber estimulado la lectura en millones de niños y aunque en mi opinión esto obedece mas razones de mercadeo que de calidad literaria, igual merece mi aprecio).
lo simpática que se pone la gente, el calorcito nos vuelve loquitos a todos, mas o menos en octubre regresamos a la seriedad colectiva.
que mi aji dulce tiene flores (esto significa mucho para los que nos gusta cocinar comida venezolana). Cuido la planta mas que a mi hija, el otro día -como a las 2 AM- me despertó una lluvia muy fuerte, me levanté, salí al jardín, me mojé y la metí a la casa para evitar que se le cayeran las flores (yo misma no me soporto).
que la ciudad me siga sorprendiendo, a lo mejor es alguien bromeando pero la verdad es que no me extrañaría de que fuese una persona desesperada por haber perdido un calcetín, he visto cosas peores y eso me encanta de esta ciudad.
mis visitas que me traen alfajores Havanna, chocolates El Rey y bombones con coquitos dibujados.
que cuando paso por el carrusel que pusieron en mi isla me siento en Paris.
al menú de verano de L’Ecole y a las picadas en Chinatown Brasserie